Santa Cristina. Un edificio con historia.
El edificio de montaña que hoy alberga al Hotel Santa Cristina fue construido a finales del siglo XIX como Aduana del Cuerpo de Carabineros, a 5 Km. del puerto del Somport, paso fronterizo a Francia por el Pirineo aragonés. El nombre de Santa Cristina viene del antiguo monasterio de Santa Cristina de Somport del siglo XI, cuyas ruinas están a 4 Km. del hotel, en Candanchú. Este monasterio llegó a ser uno de los tres hospitales-albergues de peregrinos más importantes de la cristiandad y atendía a los peregrinos que iban a Santiago viniendo por el francés valle del Aspe.
Sus piedras han sido y son testigos privilegiados de la historia del Alto Pirineo. Desde los peregrinos del Camino de Santiago, que discurre junto al hotel, pasando por la visita del rey Alfonso XIII a Canfranc en la inauguración de la Estación Internacional de Ferrocarril, hasta al viajero cosmopolita del siglo XXI que nos visita hoy para disfrutar de un hotel con encanto en pleno Pirineo.
La historia reciente del Hotel Santa Cristina
El edificio se transformó en hotel en 1991 y, hoy, con unas instalaciones inauguradas en diciembre de 2005 tras una reforma integral, Santa Cristina es un lugar privilegiado en el corazón del Pirineo para los que buscan placeres únicos. Es la consecuencia de una inquietud por mejorar, por ofrecer más que un alojamiento una experiencia única, donde la naturaleza y la calidad conviven en perfecta armonía.
El edificio busca un diálogo continuo con el entorno natural que lo rodea, utilizando los materiales crudos de la naturaleza en su decoración. El interior se funde con el exterior a través de grandes cristaleras y de la creación de un relajante jardín de hierba, piedra y madera, con un agradable mirador en el que descubrir los colores de los árboles, sentir la brisa o encontrar el sol.
El Hotel Santa Cristina se abre hacia la montaña creando un espacio único, un lugar pensado para que el viajero sienta esa tranquilidad y serenidad que da la naturaleza desde el primer momento.